Games Magazine
11.05.2015 | México | Regulaciones

A la espera de la ley

En México, la industria del juego inició actividades formales en 2005, cuando la Secretaría de Gobernación (Segob), autoridad encargada de vigilar el funcionamiento legal de la industria del juego y sorteos, otorgó los primeros permisos en terminales electrónicas. El objetivo era claro: ampliar los participantes en la industria. Hoy, diez años después, hay 32 permisionarios que operan unos 350 casinos en todo el país. Para la Asociación de Permisionarios, Operadores y Proveedores de la Industria del Entretenimiento y Juego de Apuesta en México (AIEJA), se cuentan ingresos de los casinos por $50 mil millones anuales (US$3.245 millones), con un gasto promedio per cápita de $250 (US$16). Anualmente, estas salas reciben entre 2,5 y 3 millones de visitantes. Según la Segob, la industria entrega al erario $22 mil millones (US$1.427,8 millones), entre participaciones (un porcentaje por cada partida) e impuestos. Además, el sector incluye 35 mil empleos directos y 140 mil indirectos. A eso se suma que, cada año, se registran 150 mil peleas de gallos y 8 mil carreras de caballos. Toda esta intensa actividad del juego no ha podido ser reglamentada aún con un cuerpo de leyes modernas que den cuenta del gran crecimiento del gaming mexicano en los últimos años.

Quién es quién en el sector
Puede trazarse un panorama general sobre los principales operadores de casinos en el país. El Grupo Codere se estableció en México en el año 1998 gracias a las alianzas con CIE y Grupo Caliente. Desde el inicio de la operación en México, la empresa española fue pionera en el sector de juegos con apuesta y sorteos, posición que ha mantenido a lo largo de los años. En 2012, se consolidó como una de las empresas líderes en la industria del juego privado. La firma obtuvo permisos de la Dirección General de Juegos y Sorteos para instalar terminales de juego, salas de juego, puntos de apuesta y un hipódromo. Actualmente, las líneas de negocio de Codere están distribuidas en los distintos Estados de la República, con un total de 17.414 terminales de juego, 84 establecimientos, 73 puntos de apuesta y el Hipódromo de las Américas, ubicado en la Ciudad de México. La compañía tuvo ingresos en México en 2014 por US$370,96 millones. Todas las actividades se realizan con las marcas comerciales Royal Yak, Yak, Jackpot, Mio Games, Bingo 777, Casino Bingo 777, Caliente e Hipódromo de las Américas. Otra destacada empresa del gaming mexicano es Apuestas Internacionales S.A. (AISA). Con esta firma, Televisa incursiona en el negocio de los centros de entretenimiento y sorteo de números a través de sus marcas PlayCity Casino y Sorteos de Trébol. PlayCity Casino nació en 2005 como una filial de Grupo Televisa, y actualmente cuenta con unos 25 establecimientos, donde trabajan en forma directa directo 1300 personas. AISA tiene dos áreas de negocio y una de servicio: Terminales electrónicas, SportsBet (apuestas a eventos deportivos y carreras en tiempo real) y A&B (servicio de restaurante con una selecta variedad de alimentos y bebidas). Además, PlayCity realiza eventos especiales como sorteos de autos, viajes, conciertos y shows en vivo. En tanto que Sorteos del Trébol es una marca dedicada a la comercialización de sorteos de números y sorteos instantáneos, desde los sorteos más tradicionales, como Superlotto, hasta las quinielas deportivas, como Gana Gol. Comprende más de 5300 puntos de venta en toda la república mexicana. También está presente en el mercado Pringsa, empresa mexicana dedicada a la operación de centros de apuestas remotas y salas de sorteos de números. Su capital está participado por el grupo español Cirsa. Dispone de unas 20 salas bajo las marcas Emotion y Casino Life. Luego, puede mencionarse al permisionario Comercial de Juegos La Frontera, con 18 casinos autorizados y 1900 empleados. Su oferta de entretenimiento contiene máquinas y salas de bingo, máquinas electrónicas y sports book. Los casinos Big Bola operan en la Ciudad de México, Veracruz (Boca del Río, Córdoba, Orizaba, Tuxpan) Campeche (Ciudad del Carmen), Guanajuato (Celaya, León), Estado de México (Atizapán, Tlanepantla, Metepec, Huixquilucan, Atizapan), Sinaloa (Mochis, Culiacán), Sonora (San Luis Río Colorado) y Querétaro, y cuentan con todos los permisos de la Dirección General de Juegos de la Segob. Otros destacados operadores mexicanos son Casino Palace y Casino Central. El primero tiene sólo cinco años en el mercado y se presenta como “una nueva alternativa de salas de apuesta/entretenimiento que propone un juego responsable y ético”. Dispone de nueve casinos con juegos electrónicos, slots, bingo y apuestas deportivas. Se trata de Casino Insurgentes y Casino San Jerónimo (Distrito Federal), Casino Hermosillo y Casino Nogales (Sonora), Casino Chihuahua (Chihuahua), Casino Torreón (Coahuila), Casino Puebla (Puebla), Casino Coatzacoalcos (Veracruz) y Casino Cancún (Quintana Roo). Por su parte, Casino Central ofrece a los clientes siete salas con terminales de juego, bingo, apuestas deportivas, promociones y eventos. Son Casino Central Crown La Paz (Baja California Sur), Casino Central Hermosillo y Casino Central Crown Obregón (Sonora), Casino Central San Francisco del Rincón (Guanajuato), Casino Central Guadalajara (Jalisco), Casino Central Tapachula (Chiapas) y el Casino Central Colima (Colima), el más nuevo, inaugurado en marzo.

Incertidumbre por la ley
Todos estos operadores, y la industria del gaming local en general, están aguardando la promulgación de la nueva ley del juego que reemplazará a la Ley Federal de Juegos y Sorteos, que data de 1947, y su posterior Reglamento expedido en 2004. En diciembre del 2014, la Cámara Baja aprobó la Ley Federal de Juegos con Apuestas y Sorteos. Sin embargo, hasta el momento, el Senado mexicano sigue evaluándola, sin que existan avances significativos en torno a su aprobación final. Se requiere que la nueva legislación dé la certidumbre jurídica para operar casinos en México. Es importante hacer hincapié en algunos puntos de la ley. Pueden mencionarse los siguientes: a) enfatiza en la necesidad de combatir el juego ilegal; b) se declara a favor de promover autorizaciones vinculadas a proyectos de desarrollo turístico y comercial, en sintonía con planes de desarrollo regionales; c) establece la creación del Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, como desconcentrado de la Segob; d) busca transparentar las operaciones de concursos y licitaciones, indicando que sólo se otorgará un permiso por casino y que, para obtenerlo, se tendrá que cumplir con una serie de requisitos y obligaciones que vigilará el Instituto Nacional de Juegos y Sorteos; e) refiere que se deberá contar con inspectores certificados (sube su número de 60 a 120) para supervisar las operaciones y clausurar a los establecimientos que carezcan de permiso, dictándose sanciones económicas; f) postula que para ingresar a los casinos se deberá contar con más de 21 años de edad; g) regula los juegos de apuesta y sorteos, a fin de que quienes acuden a los centros de entretenimiento lo hagan con medidas que garanticen sus derechos como consumidores. Hay que recalcar que el proyecto de ley incluye también a los hipódromos, galgódromos, frontones, ferias regionales, sorteos de universidades y tecnológicos, entre otros, así como incorpora, además de los casinos, al juego en línea, el juego en vivo, las máquinas electrónicas y slots, el bingo y las apuestas deportivas. Además, esta nueva ley contiene un capítulo completo sobre lavado de dinero que obliga a reportar escrupulosamente los balances financieros de las casas de apuestas y de los permisionarios y los socios, de manera tal que no haya margen para transacciones ilícitas. Como aspecto polémico que sigue generando discusión, está el punto que contemplaría la posibilidad de abrir minicasinos en lobbies de hoteles, cines, centros comerciales y otros establecimientos comerciales. En caso de ser aprobada esta nueva ley, los dueños de salas de juegos anticipan inversiones por US$300 millones anuales a través de la instalación de 50 salas por año, pero organizaciones civiles prevén falta de mecanismos para frenar el lavado de dinero y evitar el crecimiento de la ludopatía.

Opiniones de los referentes
Tanto desde la esfera política como desde la empresarial, la situación del juego en México y las repercusiones de la nueva ley aún no promulgada han sido analizadas en profundidad. La reciente designación (fines de marzo) de Luis Felipe Cangas Hernández como nuevo Director General de Juegos y Sorteos de la Segob, sucediendo a Marcela González Salas, no permitió que el funcionario tuviera tiempo para opinar al respecto. Quien sí dio su visión fue Agustín Barrios Gómez, diputado federal del Partido de la Revolución Democrática (PRD): “La ley alentará inversiones por encima de los US$15 millones, permitirá que el juego se convierta en un auténtico atractivo turístico y beneficiará al sector”. También se mostró optimista Miguel Ángel Ochoa Sánchez, presidente de la Asociación de Permisionarios, Operadores y Proveedores de la Industria del Entretenimiento y Juego de Apuesta en México (AIEJA). Para Ochoa: “Esta legislación es sumamente abarcadora y su aprobación beneficiará la situación de la industria en general. Actualmente, representamos cerca del 0,25% del Producto Interno Bruto (PIB), que no es mucho porque la industria ha estado muy restringida, pero si la nueva ley da seguridad jurídica, podríamos llegar al 0,5% a fines de 2018 y, seguramente, al 1% en 2020”. En cuanto al potencial del gaming mexicano, Lawrency Levy, vicepresidente senior para América Central y del Sur del Grupo Novomatic, expresó: “Estamos a la espera de la formalización de los tan esperados cambios de la Ley del Juego. Una vez implementados y con la estabilidad que esto sugiere, se generarán muchas oportunidades de inversión para Novomatic. Nuestra filial Crown Gaming México ya está bien establecida para la venta y alquiler de máquinas”. Mientras que Johnny Ortiz, presidente de Zitro, remarcó la fortaleza de su compañía en México en cuanto a los video bingos colocados y la alta ocupación de sus máquinas. “Ahora, el sector está siendo regulado para lograr una mayor calidad, lo que aportará más seguridad para todos: fabricantes, operadores y jugadores”, sostuvo. En relación con la legislación, dijo: “Son muchas las novedades que introduce la ley; principalmente, cambios que redundan en la regulación de productos, fabricantes, salas. Creo que estas medidas favorecen el juego limpio y responsable. Valoramos a la ley de forma muy positiva porque incrementará la seguridad jurídica del sector. En Zitro, apoyamos cualquier iniciativa que trabaje en favor de la industria”. Por su lado, José Antonio Macías, director general de E4 Gaming, comentó que su empresa tiene la exclusividad de la marca Catco Gaming en México y el resto de Latinoamérica. “La compañía mantiene sus expectativas de registrar, durante la segunda mitad de 2015, un crecimiento favorable en la venta de mesas de juego en vivo, por la posible apertura en la ley sobre este rubro en México. Aún así, veo difícil que la ley vaya a aprobarse en el sexenio de este Gobierno”. Desde otra compañía consultada, FBM Gaming, se indicó que, en 2014, como parte de su expansión internacional, se aumentó la producción en un 50%, se ampliaron las instalaciones físicas y la plantilla de empleados. “Estamos listos para atender la demanda del mercado mundial. Con la nueva ley, vamos a presenciar una mayor concentración de la industria, con un marco jurídico más robusto que aumentará las inversiones. El mercado mexicano no ha llegado a su nivel de madurez. Creemos que este reordenamiento ayudará a que eso pueda darse con mayor celeridad al entrar de lleno en una legitimización del juego en vivo. Nuestra empresa tiene la visión de que, gracias a la nueva ley del juego, la expansión mundial de FBM resultará más sólida y valiosa”, precisaron Renato Almeida, vicepresidente de la compañía, y Luis Casamayor, director general para México.
 
Conflictos y proyectos
Por supuesto, no todo es positivo en la coyuntura del juego en México. Distintos analistas y expertos de la industria han señalado el descontento de muchos operadores por el cierre de casinos legales llevado a cabo por el Gobierno en el último año, supuestamente, por presentar distintas irregularidades. También se oyeron quejas de los empresarios por no haber sido consultados o tenidos en cuenta en la redacción de la Ley Federal de Juegos con Apuestas y Sorteos, aunque se les prometió participar en el Reglamento posterior a la ley. El futuro tampoco sería auspicioso para los vendedores de la lotería mexicana. Según el Programa Institucional 2014-2018, estos vendedores podrían ‘desaparecer’ en los próximos tres años a nivel nacional como parte del proceso de renovación de la Lotería Nacional para la Asistencia Pública. Se indicó que la Lotenal habría dejado de ser rentable para el Gobierno Federal, como consecuencia del incremento de la oferta de empresas privadas que realizan juegos y sorteos, las nuevas condiciones del mercado e incluso disposiciones fiscales. Oficialmente, y registrados ante la autoridad, hay 420 billeteros ambulantes. Sin embargo, existen billeteros que subcontratan a más vendedores para incrementar su cobertura, estimándose cerca de 1700 en las 32 entidades del país. A este cuadro habría que añadir la ilegalidad (un problema que sigue constando ser resuelto) y la irregularidad. Carlos Carrión, presidente del comité local de la Asociación de Fabricantes y Proveedores de Equipos de Juegos de Azar Electrónicos (AGEM), denunció que, de las 90 mil tragamonedas que operan en el país, un 15% lo hace de manera irregular.

Aun con estos conflictos que afectan al juego en el país, continúan concretándose proyectos, tanto en el juego presencial como en el online. En los últimos meses, se han inaugurado varios casinos. Por un lado, en marzo, Casino Central llegó a Colima con una nueva sala para ofrecer diversión y entretenimiento con 232 máquinas de juego, un área de bingo, un restaurante, apuestas deportivas, valet parking y un concepto integral de entretenimiento. Asimismo, abrió sus puertas al público en abril el casino Arenia Rewards en Morelia. Arenia ofrece a sus clientes diversos espacios como el sports book, juego en vivo, máquinas, un área de esparcimiento, bar y restaurante. Arenia tiene presencia en Mexicali, Morelia y, próximamente, Tijuana. Una región que está cobrando fuerza es la del Caribe mexicano. El presidente de la Asociación de Hoteles de Cancún y Puerto Morelos (AHCYPM), Carlos Gosselin, indicó: “La hotelería de Cancún se está reinventando en materia de servicios y atractivos, con parques temáticos, infraestructura para espectáculos y oferta de hospedaje diversa. Los casinos darían un valor agregado de gran importancia al sector turístico de la zona”. Por otro lado, hace algunas semanas, el consorcio español Iberostar reforzó su propuesta de entretenimiento en la Riviera Maya con su nuevo casino Las Vegas, ubicado en el hotel Iberostar Playa Paraíso. Iberostar Hotels & Resorts informó que el casino sólo para adultos es exclusivo para sus clientes, forma parte del complejo turístico de la firma en ese destino y alberga cinco inmuebles de lujo. Además, el casino cuenta con 40 máquinas de juego, una ruleta americana y dos mesas de black jack en vivo, así como pantallas para ver eventos deportivos y realizar apuestas en vivo. También tiene un bar de bebidas internacionales y alimentos para los huéspedes. Otras cadenas como Barceló y Hard Rock también están interesadas en el tema de los casinos, e incluso ya están haciendo adecuaciones a sus inmuebles para albergar áreas de juego.

En lo que concierne al juego online, ya hay varias empresas internacionales trabajando en el mercado mexicano. Es que la realidad muestra que Internet es una plataforma cada vez más utilizada para hacer apuestas, participar de sorteos y jugar en distintas modalidades. Recientemente, el sitio Trillonario.com comunicó que firmó un contrato con la Lotería Nacional de México por cinco años para comercializar sus productos de manera exclusiva vía online. Con este acuerdo, se brinda la oportunidad de que todos los usuarios sean ganadores de miles de premios a través de los juegos y sorteos en línea, usando plataformas seguras. Así, la Lotería dejaría de utilizar a los vendedores de billetes y empezaría a comercializar esos billetes e impulsar torneos vía web. Trillonario también comunicó su acuerdo con empresas internacionales y los principales clubs de fútbol, como Santos Laguna, Puebla, Groupon, Clickonero, Bumeran y Zona Jobs, entre otras. En el país, operan cerca de 350 casinos legales, de los cuales sólo tres tienen permiso para operar juegos en línea (sobre todo, apuestas deportivas): Caliente, PLJE7 y Bectris. Sin embargo, asociaciones de permisionarios tienen detectadas más de 50 páginas de Internet con sus casas matrices en otros países y que sirven de plataforma en México para el juego en línea, sin un control de transacciones financieras ni de los jugadores. Algunas de estas empresas extranjeras son Bwin, Bet 365, 888 Sports, Miapuesta, PokerStars y Sportium. En un mercado mexicano del online que mueve más de US$300 millones, se entiende el interés por participar de él y llevarse una parte de la tajada. El crecimiento del país, tanto en el juego en línea como en la cantidad de casinos legales, es un incentivo para la inversión foránea. Sólo con una ley que se apruebe rápido y que garantice una industria segura, responsable y respetuosa de todos sus actores, entonces el gaming mexicano iniciará su despegue definitivo.  

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